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 hacia una nueva concepción del dominio público
espacios creativos + espacios industriales + espacios sociales   
 

el punto de partida: Can Font, la nave 21 de Can Ricart

El proceso iniciado hace casi un año en Can Ricart ha puesto en manos de todos la oportunidad de hacer ciudad de una forma alternativa al revisionismo urbano al que estamos acostumbrados. La ciudadanía se ha acercado a Can Ricart para informarse sobre el espacio y sus actividades, y ha valorado y enriquecido el sentido del conjunto con nuevos puntos de vista. Un ejemplo claro de este proceso de revalorización se encuentra en el edificio de la torre de Can Ricart. Este espacio, antigua fábrica de tintes Can Font, albergó durante más de diez años una actividad artística continuada que es representativa de los tejidos social y productivo típicos del Poblenou.

A finales de la primavera de 2005, los ocupantes de Can Font se preparaban para abandonar el espacio ante la amenaza del derribo de todo el conjunto. Diversas personas y colectivos se acercaron a este grupo de creadores y entre todos tomaron conciencia de la importancia del espacio, de su actividad y de la necesidad de evitar su desaparición.

Este nuevo conjunto de fuerzas averigua que el espacio de Can Font figura catalogado como 7@ (equipamiento cultural) y que por lo tanto, no desaparecerá sino que pasará a manos del ayuntamiento. Es así cómo se reinicia la actividad en Can Font generando contactos y comunicados con diversos interlocutores: el ICUB, la sociedad 22@, el Ayuntamiento de Barcelona, la AAVC y el sector cultural de la ciudad. Los objetivos son claros: conocer el destino concreto del espacio, iniciar el diálogo con los nuevos responsables del edificio a quienes presentar una propuesta de futuro, y dar a conocer la crítica situación por la que pasan los espacios de creación en la ciudad.

Paralelamente, Can Font se ha involucrado en diversas actividades destinadas a revitalizar el espacio de los talleres y del recinto de Can Ricart.

Del 27 al 30 de julio 2005 se celebraron las jornadas de 'Visquem Can Ricart', dentro del programa cultural europeu Tri(p)olis, organitzadas en Barcelona por City Mine(d) i context weblog, con el objetivo de dar a conocer la situación del recinto en general y de sus artistas en particular. Colaboraron distintas personas y colectivos de Barcelona y de varios países, lo que permitió la transformación de una antigua caravana en una herramienta multimedia de proyección y difusión vía Internet de material audiovisual que mostraba el parecer de los obreros de Can Ricart y de los artistas de Can Font en distintos lugares de la ciudad (Rambla Poblenou, Forat de la Vergonya, Rambla del Raval). Se organizaron encuentros y presentaciones de proyectos internacionales (Statbad en Berlín, Reseau Citoyen en Bruselas, edificios para usos temporales en Copenhague) y de proyectos surgidos en Barcelona relacionados con las nuevas tecnologías (cooperativa de la xarxa sense fils, r23 ràdio streaming). Por primera vez los miembros de todos los grupos creativos que habían pasado por Can Ricart (AXA, Musikomuna, Flea, ParcCentralPark, Nave7, Hangar) tuvieron un lugar de encuentro y comenzaron a ser conscientes de su valor, su importancia y de lo numerosos que eran.

La vinculación de Can Font con Can Ricart se manifiesta también a través de su participación en la plataforma de Salvem Can Ricar y de su presencia durante el mes de agosto en el recinto, determinante para detener el proceso de derribo de la última nave desalojada Ricson. Desde Can Font se pusieron en marcha una serie de iniciativas para defender la integridad de las naves durante este mes tan crítico, ya que la mayoría de las empresas, vecinos y ciudadanos que apoyan las actuaciones durante el resto del año están generalmente de vacaciones. Una de estas iniciativas fue redactar, con la colaboración de Martí de sos-monuments, una serie de instrucciones a seguir en caso de derribo, donde se detallaban los documentos que debían ser presentados por los operarios antes de efectuar su tarea. Gracias a esto se comprobó que los operarios no disponían del permiso de obras necesario para desmontar el tejado de la nave antes de su derribo, y se detuvo así el proceso. También se instaló una red de cámaras de vigilancia conectadas a Internet con la intención de evitar que volvieran a producirse intervenciones desproporcionadas como la que protagonizaron las fuerzas del orden en el último y definitivo desalojo de la empresa Ricson.

Otra actividad que deja patente la relación de Can Font con el resto de los espacios de Can Ricart es la programación de Xinacittà Xplícita [taller de la Mostra d'Animació Xinacittà] en el interior de la nave de la empresa Iracheta el día 24 de septiembre.

Can Font también ha participado de las Fiestas Mayores organizando un programa propio del 13 al 16 de septiembre donde se incluían talleres de señalización de Can Ricart, murales colectivos, proyecciones de animación (Xinacittà Snacks) y teatro de sombras (Lacònica – La Cònica).

Pero no todo queda dentro de los muros del recinto. El 9 de septiembre Can Font lanzó un SOS al sector cultural buscando la complicidad de personas y agentes involucrados en la creatividad urbana de Barcelona. La carta ha recibido más de 200 firmas acompañadas de mensajes de apoyo que dejaban claro que la situación de Can Font no era excepcional.

El radio de acción de las ondas emitidas desde Can Font se amplía en noviembre a toda Barcelona con la celebración de "Can Font: Odisea en la Nave XXI” dentro del programa europeo Tri(p)olis de City Mine(d) y de las jornadas de "Made in Can Ricart". El encuentro con distintos espacios creativos de Barcelona para debatir sobre su situación y progresiva desaparición, dejó claro la necesidad de aunar energías y construir una nueva propuesta que recogiera las experiencias acumuladas.

Con la entrega de las llaves de Can Font a principios de este año, se cierra una etapa que abre otra puerta al proyecto de Nau21, heredero de la actividad y las vivencias preexistentes.

febrero 2006