de la cadena industrial a la red de ideas
Can Ricart, uno de los últimos escalones que se conserva
del entramado industrial del s. xix, tiene la posibilidad de transformarse
en una nueva estructura del conocimiento que substituya el concepto
de cadena seriada ochocentista por el de una red permeable y orgánica,
propia del s.xxi.

can ricart: evolución
Can Ricart tiene un siglo y medio de existencia. En sus orígenes
(s.xix), fue ideado como un espacio unitario de trabajo en cadena:
la fábrica
A principios del siglo xx, el recinto se abre y se diversifica hacia
otras actividades industriales e innovadoras (como ocurrió
en su momento con la industria química) y Can Ricart se convierte
en un parque industrial.
Esta diversificación se desarrolló durante todo el
siglo xx, llegando a incorporar actividades productivas de tipo
artístico i/o culturral. De esta manera se siembra la semilla
de lo que ahora empieza a definirse como un espacio en red,
un laboratorio urbano donde potenciar la interacción
entre patrimonio, industria y espacios creativos en nuestra ciudad,
el libre tráfico/transferencia de personas, conocimientos
y materiales, en una nueva esfera pública innovadora.
can ricart: un espacio de convivencia del siglo 21
El proyecto ciudadano quiere contribuir a la recuperación
de Can Ricart para la ciudad. En este sentido, es un documento de
trabajo, una primera propuesta, para un proceso de participación
más amplio. Queremos favorecer el proceso real de participación
que se ha estado produciendo durante los últimos dos años
para poder seguir trabajando con el espacio de Can Ricart, en su
nueva potencialidad pública. No se trata de vaciarlo de su
significación laboral/cultural y convertirlo en un espacio
a la espera del correspondiente proyecto millonario de reconstrucción,
sino al contratio, es necesario abonar de vida sus calles, dotar
a sus naves de usos temporales que dignifiquen su propio uso y el
de todo el conjunto, fomentar la colaboración con escuelas
taller para poder realizar una rehabilitación más
sotenible,... trabajar conjuntamente con las industrias y los espacios
culturales que aún permanecen allí, para hacer crecer
entre todos un nuevo espacio de convivencia en la ciudad. En resumen,
no cerrarlo sino abrirlo al barrio, a la ciudad, y que sean sus
habitantes los que, juntos, decidan qué quieren hacer y cómo
quieren gestionar el espacio de Can Ricart.
El hecho patrimonial queda definido legislativamente en virtud de
los aspectos físicos y materiales en relación con
el tiempo histórico y los intereses de diversos tipos que
se vivan en el momento, pero el significado social que tenga un
espacio/lugar es el que le otorga el verdadero valor de patrimonio
y éste no se constituye como tal en la medida en que no sea
"atribuido en un acto consciente colectivo de dimensión
pública". Por lo tanto, es necesario considerar que
"patrimonio no son únicamente edificios, espacios o
elementos aislados, sino conjuntos arquitectónicos y urbanísticos
que comprenden colectivos sociales definidos", donde una construcción,
además de poseer cualidades físicas, también
posee valores testimoniales de un pasado y presente significados,
íntimamente ligados a las formas de habitar.
Desde este concepto es desde donde se propone revaluar los espacios
tradicionales del barrio, en este caso de Can Ricart, para su NO
desapación, no solamente centrados en el contexto del patrimonio
edificado sino buscando diversas alternativas para que la gran transformación
de la zona no desplace las configuraciones sociales y de identidad
que se han establecido desde hace décadas, con la certeza
(o el convencimiento) de que el patrimonio ha de ser practicado
a partir de un proceso de legitimación social que haga las
veces de mediador y actúe en beneficio del establecimiento
de lugares simbólicos e identitarios en el espacio en el
que se ha enraizado la comunidad.
Partiendo de esta premisa, es posible adoptar una postura de preservar
renovando, es decir, conservar elementos emblemáticos, ajustarlos
a los nuevos usos y asegurar una continuidad que les de sentido
funcional con actividades que los mantega con viabilidades propias.
En pocas palabras: revitalizarlos, reutilizarlos y redefinirlos
en los usos, utilizando estrategias desde diferentes ámbitos
donde se mezclen los elementos referenciales del pasado junto a
aquellos que le otorgan pleno sentido en el presente de cara al
futuro, sin perder los elementos característicos de su identidad
como respuesta a la convicción de que "el verdadero
valor patrimonial viene determinado por la relación indisoluble
entre el espacio y los usos sociales que lo caracterizan",
con lo que el conjunto de Can Ricart ha de ser ampliamente valorado
y reconsider su importancia local a la hora de ceder terreno a los
nuevos tipos de urbanismo que se intenta imponer.
Se propone, por lo tanto, una readecuación de espacios y
entornos inmediatos con categoria de espacios públicos como
aglutinantes sociales donde se localicen dispositivos culturales
y se facilite la actuación de diversos grupos y sectores
en un marco interdisciplinares.
Recuperar espacios históricos aquí y ahora es recontextualizar,
recomponer vestigios, huellas y ecos como testimonios de un tiempo
pasado en acción directa con las operativas del presente.
Es metamorfosear a través de acciones, fragmentos del pasado,
retomando su naturaleza emotiva y su transfondo social para reedificar
presencias que se conviertan en nuevos elementos que promuevan hechos
urbanos en los ciudadanos y que verdaderamente les otorguen carácter
a estos lugares persistentes. De tal modo, es necesario retomar
las funciones sociales y simbólicas de estos espacios, establecer
una revisión de la conducta donde el contexto urbano a trabajar
sea particularizado, analizado y potenciado en sus características
excelentes y propiciar, a través de una nueva estructura
del espacio, estadios de relaciones sociales y formas de convivencia
que incentiven mecanismos de cohesión y continuidad productiva
en los diferentes sectores del complejo fabril, y así fundamentar
las condutas en la determinación de cambios en un espacio
urbano como es el de Can Ricart.
Can Ricart, uno de los últimos escalones que se conservan
del entramado industrial del s.xix, tiene la posibilidad de transformarse
en un espacio de convivencia de personas y de usos, en un espacio
público productivo y social, en una apuesta por el capital
creativo ciudadano. Can Ricart tiene un siglo y medio de existencia.
En sus orígenes (s.xix), fue ideado como un espacio unitario
de trabajo en cadena: la fábrica. A principios del siglo
xx, el recinto se abre y se diversifica hacia otras actividades
industriales e innovadoras (como ocurrió en su momento con
la industria química) y Can Ricart se convierte en un parque
industrial. Esta diversificación se desarrolló durante
todo el siglo xx, llegando a incorporar actividades productivas
de tipo artístico i/o culturral. De esta manera se siembra
la semilla de lo que ahora empieza a definirse como un espacio en
red, un laboratorio urbano donde potenciar la interacción
entre patrimonio, industria y espacios creativos en nuestra ciudad,
el libre tráfico/transferencia de personas, conocimientos
y materiales, en una nueva esfera pública innovadora.
En esta línea entendemos que:
* la estructura de Can Ricart ha de estar basada en criterios de
sociabilidad y de inter-comunicación
* los espacios residentes han de estar comprometidos con la realidad
social configurada en Can Ricart
* los vínculos entre estas realidades son de compromiso solidario:
estudiar fórmulas de realización y gestión
conjunta.

cartell mani-festa-acció 19 de desembre de 2005
can ricart
la apuesta en un espacio para la innovación urbana en una
ciudad de código abierto
> de recinto privado a espacio público
> de "zonificación" a simbiosis (convivencia
de usos, espacios y personas)
> de "gris" a "verde"
> de mecánico a orgánico
can ricart: [espacios creativos + espacios industriales + espacios
sociales]
espacio de producción cultural
Hangar. Centro de recursos artísticos
Nau21. Espacio de experimentación y producción cultural
entorno al arte, la ciencia y la tecnología.
residencias para investigadores de diversa naturaleza
espacio social
espacio inter-generacional (desde la tercera edad a la primera infancia)
cantina
sala de juntas
hammam
salas polivalentes
cocina popular
huertos vecinales
espacio industrial
industrias y empresas
escuelas taller
espacio de memoria
centro de documentación

febrero 2006
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